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Posts Tagged ‘hogar’

He vuelto a casa

In Uncategorized on 2 junio, 2014 at 2:43 pm

He vuelto a casa. No estuve tanto tiempo alejada, ni tan alejada, pero igual estuve ausente: que si el trabajo, que si tal compromiso… cualquier bobería me servía de escusa para escudarme con la responsabilidad que conlleva ser adulta.
Regresé porque ya no aguantaba esa sensación de estar perdida, de estar alejada. Llegué y me quité los zapatos en la entrada y corrí como una niña hacia los brazos de mi madre, para olerla, sentirla. La extrañaba y volví a ella. Ver +

Hay gente que (me) es luz

In Uncategorized on 28 febrero, 2013 at 9:21 am

Tengo un quinqué viejo en casa. Aún conserva la campánula de cristal que le protege su imagen de quinqué servible a la vista de todos. Pero yo sé, lo siento tantas veces más allá de los huesos, que es un quinqué roto y los días en que suelen encenderse los fuegos hogareños, cuando su lumbre hace una falta atroz, evito hasta el intento de arrimarle un fósforo. Comprobarle inútil, cada vez que me sucede, duele tan profundo como para no repetir el optimismo.

Ya he aprendido a vivir sin su llama, aunque la añoro. En algún tiempo la hubo y fue buena y tibia y creó las dependencias que crea siempre todo lo bueno.

Es tan así que todavía me sorprendo, algún domingo o día de fiesta, jugando al empeño de remendar la mecha que ya no se acomoda a la abertura estrecha por donde le toca arder, o de empaparla y combustionarla, para hacerla irradiar el calor que es su destino y propósito. No sirve de mucho. Hay cosas que cuando se fracturan, nunca vuelven a vibrar como antes, por mucho que uno le ponga el alma y la fe como una pila recargable. Ver +

Hurto y sacrificio de pudín menor

In Uncategorized on 17 octubre, 2012 at 8:18 am

Carmen Luisa tiene la suerte- a veces la desgracia- de vivir a una cuadra del periódico donde ambas trabajamos (o donde ella trabaja y yo hago como que trabajo).

Yo tengo la suprema dicha- y esta vez sin acotaciones- de tenerla a ella de hermana en la vida profesional y personal… lo cual en mi país es tener por añadidura a su madre mía, a su casa mía, a SUS computadoras mías, a su cámara fotográfica mía y muuuuuchas otras prebendas más. Ver +

Página del Diario de una rana

In Uncategorized on 7 junio, 2012 at 6:35 pm

Alguna vez les he hablado de mi rana, la que me acompaña en casa hace más de un año o dos. Pues bien, la compañera ha crecido, así que le sugerí que actualizara la foto de su perfil, pero ella es un  batracio maduro que no está para esas nimiedades.

Aunque sea en el subsuelo, todos tenemos nuestros orgullitos, y no voy a negarles que me sentía un tipo generoso, casi un mecenas que aseguraba para la posteridad el creativo croar de mi inquilina.Ver +

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